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Meta se pone seria: Manus y el futuro de los agentes de IA que sí trabajan

Si pensabas que 2025 fue el año en que los "agentes de IA" dejaron de ser solo demos bonitos para convertirse en una categoría real, Meta acaba de dar un golpe definitivo en la mesa. Mark Zuckerberg y su equipo han cerrado un trato con Manus, y esto marca un antes y un después: se acabó la era de solo chatear con bots; entramos en la era de la ejecución total.

¿Qué es Manus y por qué importa tanto?

Para que se hagan una idea del nivel, Manus no es la típica IA que te resume un texto y ya. Es un agente diseñado para hacer el trabajo sucio: investigar, programar y analizar datos complejos. Sus números son una locura: han procesado más de 147 billones de tokens y han levantado más de 80 millones de "computadoras virtuales".

Imaginen estos entornos virtuales como cajas de arena (sandboxes) desechables donde el agente puede ejecutar tareas de múltiples pasos sin romper nada, casi como si tuvieras a un asistente junior con pestañas infinitas en el navegador resolviendo pendientes por ti.

El plan maestro: Dejar de hablar y empezar a hacer

Lo más interesante del movimiento es la integración. La tecnología de Manus se va a fusionar con el stack de consumo y negocios de Meta (piensen en Meta AI y WhatsApp). Aquí es donde la cosa se pone estratégica:

  • La distribución es la clave: Al meter a Manus en apps que ya usamos todo el día, Meta convierte la "delegación de tareas" en algo tan cotidiano como mandar un mensaje.
  • Adiós al "Generar texto", hola al "Haz esto por mí": El nuevo estándar ya no es pedirle a la IA que escriba un correo, sino que planee, actúe y entregue resultados finales.
  • Productos "Agent-Native": Estamos a punto de ver una ola de nuevas herramientas construidas bajo esta premisa. Si estás desarrollando tecnología hoy, tienes que asumir que los flujos de trabajo con agentes son la nueva base.

En resumen

La próxima gran batalla de las plataformas no va a ser por ver quién tiene el modelo de lenguaje más grande, sino por quién se adueña del flujo de trabajo. Los agentes ganan cuando son confiables, repetibles y están integrados donde ya están los usuarios.

Meta está apostando fuerte a que pronto delegar tareas complejas al software sea lo más normal del mundo. La pregunta ya no es si la IA puede hacerlo, sino qué vamos a hacer nosotros con todo el tiempo libre que nos van a regalar estos agentes.


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